El Vuelo Eterno de Lía Bermúdez: «Los Murciélagos» de Colegio de Ingenieros

Para cualquier usuario del Metro de Caracas, la estación Colegio de Ingenieros tiene una identidad visual inconfundible. Al levantar la mirada hacia el techo del andén, nos encontramos con una danza de formas geométricas rojas que parecen suspendidas en pleno vuelo. Aunque su nombre oficial es «Escultura-Relieve», el imaginario colectivo de la ciudad la bautizó hace décadas con un nombre más orgánico y misterioso: Los Murciélagos.

La huella de una maestra

Instalada en 1982, esta pieza es obra de Lía Bermúdez, una artista fundamental que logró suavizar la dureza del hierro a través del ritmo y el color. Bermúdez, quien siempre buscó la integración del arte con el espacio público, diseñó esta estructura para que interactuara con el movimiento de los trenes y la luz de la estación.

Dinatismo y Color: El uso del rojo vibrante no solo rompe la monotonía del concreto, sino que genera una sensación de calidez y energía en el espacio subterráneo.

El Techo como Lienzo: A diferencia de otras esculturas que ocupan el suelo, Lía Bermúdez decidió «liberar» el espacio de tránsito, utilizando el techo para crear un relieve que acompaña al pasajero en su espera.

La técnica del «hierro ligero»

La obra de la maestra Lía Bermúdez es un ejercicio de contradicción física: logra que toneladas de hierro parezcan livianas, casi etéreas.

Geometría Orgánica: A través de módulos repetitivos y ángulos precisos, Bermúdez captura la esencia del movimiento. Las piezas no son estáticas; su disposición rítmica crea una sensación de expansión y contracción, emulando un aleteo constante que acompaña el ruido de los vagones.

El Rojo Vital: El color no es un mero adorno. Es el elemento que humaniza el entorno industrial de la estación, guiando el ojo del usuario hacia arriba y ofreciendo un alivio visual en medio de la penumbra del túnel.

Un hito de la «Cultura Metro»

En la Agenda Cultural Caracas, rescatamos el valor de esta obra que a menudo pasan desapercibidas por la prisa cotidiana. «Los Murciélagos» son más que decoración; son un recordatorio de la Caracas que se pensó como una ciudad-museo, donde el arte no estaba encerrado en cuatro paredes, sino que formaba parte del camino al trabajo o a casa.

Para el lector curioso:

La próxima vez que estés en el andén de Colegio de Ingenieros, detente un momento. Observa cómo las líneas de hierro se cruzan y se separan según el ángulo desde el que las mires. Ese efecto de «aleteo» es el genio de Lía Bermúdez regalándonos un cielo artístico bajo el asfalto de la ciudad.

Casiopea78

Venezolana con raíces lusas, amante y respetuosa del mundo.

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