Lorenzo Campins y Ballester: el primer médico de Caracas y fundador de la medicina venezolana

En la Caracas del siglo XVIII, cuando la medicina era aún un saber disperso entre curanderos, barberos y boticarios, un nombre marcó el inicio de la medicina académica en Venezuela: Lorenzo Campins y Ballester.

De Mallorca a Caracas: un viaje fundacional

Nacido en Palma de Mallorca en 1726, Campins y Ballester estudió medicina en las universidades de Mallorca y Valencia. Ejerció en Cádiz hasta 1761, y dos años más tarde, en 1763, llegó a Caracas con una misión que cambiaría el rumbo de la salud pública colonial: fundar la primera cátedra de medicina en la Universidad de Caracas (hoy Universidad Central de Venezuela).

El Protomedicato: medicina con licencia real

En 1777, por Real Cédula de Carlos III, se estableció en Venezuela el Protomedicato, un tribunal que regulaba el ejercicio de la medicina. Campins fue nombrado primer protomédico de Caracas, lo que lo convirtió en la autoridad máxima para certificar a quienes deseaban ejercer la medicina en la provincia.

Más allá del bisturí: docencia y salud pública

Durante más de 20 años, Campins ejerció como médico, docente y reformador. Introdujo prácticas sanitarias modernas, promovió la vacunación y sentó las bases de una medicina científica en un entorno donde predominaban las creencias populares. Su legado no fue solo clínico, sino también pedagógico y estructural.

Un legado que antecede a José Gregorio

Aunque el nombre de José Gregorio Hernández resuena como el “médico de los pobres” y primer santo venezolano, fue Campins quien abrió el camino institucional para que la medicina se enseñara y ejerciera con rigor en Venezuela. Su figura representa el nacimiento de una tradición médica que, siglos después, daría frutos como el propio José Gregorio.

Casiopea78

Venezolana con raíces lusas, amante y respetuosa del mundo.

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