El día que Caracas floreció a ritmo de rock
El 13 de junio de 1970, Caracas vivió una jornada que marcaría un antes y un después en la historia musical del país. En la Concha Acústica del Parque del Este —hoy Parque Generalísimo Francisco de Miranda— se celebró el Festival de las Flores, considerado el primer concierto masivo de rock en Venezuela.
Un Woodstock tropical
Inspirado por el espíritu contracultural de Woodstock (1969), el Festival de las Flores reunió a miles de jóvenes caraqueños en un espacio público que hasta entonces no había sido escenario de expresiones musicales tan disruptivas. Fue un evento gratuito, (sólo debían que llevar una flor) al aire libre, cargado de energía, psicodelia y una estética que desafiaba los códigos tradicionales de la época.
Participaron bandas pioneras del rock nacional como Gas Light, Los Rangers, The Worst Emotion, People Pie, Sky White Meditation y Tsee Muds. La jornada se extendió por horas, entre guitarras distorsionadas, cuerpos danzantes y flores lanzadas al aire como símbolo de una juventud que exigía su lugar en la historia cultural del país.
Las reseñas de la época dan cifras de asistencia entre las 5.000 y las 12.000 personas, pero realmente no hay un número oficial de asistentes registrados, lo que si es cierto es que este festival marco una pauta importante dentro del moviento musical venezolano.
Geografía simbólica: el Parque del Este como altar
El lugar no fue casual. La Concha Acústica del Parque del Este, diseñada por el arquitecto Roberto Burle Marx, se convirtió ese día en un altar sonoro. La arquitectura modernista del parque, con su vegetación exuberante y sus formas orgánicas, dialogó con la estética psicodélica del festival. Caracas, por un día, fue capital del rock latinoamericano.
Legado y memoria
En 2018, el evento Ciudad Rock Caracas propuso declarar el 13 de junio como el Día Nacional del Rock Venezolano, en homenaje al Festival de las Flores. Aunque no fue oficializado por decreto, la fecha se mantiene viva en la memoria de músicos, cronistas y melómanos como un hito fundacional.
Este festival antecede por varios años a la inauguración del Poliedro de Caracas (1974), que luego se convertiría en el epicentro de los conciertos internacionales en el país. Pero fue en el Parque del Este donde germinó la semilla: un acto colectivo de afirmación cultural, donde el rock dejó de ser una rareza importada para convertirse en lenguaje propio.