Melao: La magia y el accidentado recorrido de una superbanda de culto en Caracas

En la historia de la música popular venezolana existen proyectos cuya trascendencia no se mide por la cantidad de discos publicados, sino por la extraordinaria densidad de talento reunida en un mismo lugar y momento. El grupo Melao es, sin duda, uno de los casos más fascinantes y recordados de nuestra escena.

Formada a finales de los años 70, la agrupación estuvo integrada por verdaderos virtuosos: Eddie Pérez en las guitarras, Ezequiel Serrano en los saxofones, Lorenzo Barrientos en el bajo eléctrico, Carlos «Nené» Quintero en la percusión, e Ilan Chester en la voz principal y los teclados.

El origen: de una pensión en La Florida a Abbey Road

La génesis de Melao tuvo lugar en una pensión de La Florida, donde residía un joven Ilan Czenstochowski —quien años más tarde se consolidaría como Ilan Chester, figura fundamental del pop venezolano con más de 30 discos y dos premios Grammy—. Por aquel entonces, con poco más de 20 años, Ilan ya había viajado a la India tras los pasos espirituales de George Harrison y, siendo de origen judío, se había unido al movimiento Hare Krishna.

El encuentro germinal ocurrió en las instalaciones del Hotel Tamanaco en Caracas. Mientras Ilan amenizaba el ambiente en el bar de la piscina, Ezequiel Serrano tocaba en la boite del mismo hotel. El vínculo fue inmediato y pronto completaron la alineación convocando a músicos habituales de otros ensambles capitalinos: Eddie Pérez, Lorenzo Barrientos y Carlos «Nené» Quintero.

El primer ensayo oficial se realizó con ocho temas compuestos por Chester en el apartamento de Álvaro Serrano, productor de la banda y hermano de Ezequiel. Con el respaldo del sello Color, la propuesta rindió sus frutos: el álbum fue grabado y posteriormente mezclado nada menos que en Abbey Road, el legendario estudio londinense inmortalizado por The Beatles.

El trago amargo: abrirle a Queen en el Poliedro (1981)

A pesar de la impecable calidad de su producción y el virtuosismo de sus miembros, el destino le reservó a Melao un episodio tan histórico como accidentado. En septiembre de 1981, la banda británica Queen visitó Venezuela en el marco de The Game Tour, su primera gira por Latinoamérica. Melao fue designado como el grupo telonero para las presentaciones en el Poliedro de Caracas.

La experiencia, lejos de ser la plataforma soñada, resultó sumamente hostil tanto por la impaciencia de la fanaticada como por la tensión con la producción técnica internacional:

“Fue una experiencia traumática en el momento”, rememora el guitarrista Eddie Pérez.

“Eso fue terrible, no le dieron chance a Melao”, coincide el percusionista Carlos «Nené» Quintero.

“Lo peor que hay para un músico es estacionarse entre una fanaticada enloquecida y el artista que quiere ver”, reflexiona Ezequiel Serrano, quien ya contaba con la experiencia previa de haber abierto para Peter Frampton con la agrupación Esperanto.

La presión y el ambiente adverso durante aquellas fechas en el Poliedro pasaron factura, provocando la disolución de la banda al poco tiempo de culminar los conciertos.

El fugaz reencuentro y el legado

Años después, los integrantes de Melao intentaron reencontrarse para realizar una gira por cinco ciudades de Venezuela. Sin embargo, el proyecto volvió a truncarse cuando Ilan Chester cayó enfermo de la garganta, obligando a suspender las presentaciones de forma definitiva.

Aunque su trayectoria fue breve y marcada por contratiempos, Melao permanece en la memoria cultural de Caracas como un testimonio de la maestría musical de sus integrantes y como un hito de la época dorada del pop-rock nacional.

Fuente y testimonios: Artículo publicado en El Estímulo por Florantonia Singer.

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